lunes, 13 de abril de 2015

Inentendible


La moda reivindica el derecho individual de valorizar lo efímero.
Todo el efímero (lo, la) como el sabor instantáneo: un beso, un abrazo, un toque, una mamada.
Intensidad y ser efímero ¿qué es eso? Es el momento querido
¿Amor efímero? Sólo el sentir, sólo el momento, sólo como se decía antes un beso, un abrazo, un toque, sexo casual, una mamada, mordidas, cosas de ese calibre.
Un abrazo hace maravillas y siempre es bien recibido.
No amores eternos, no compromisos, no el tener que estar juntos por costumbre, por tener que estarlo, así no funciona. Funciona que me da gusto verte, olerte, tocarte y sentirte, así es como puedo entenderte y de paso sonreír muy cabrón.
Las páginas rotas. El anillo inexistente, la vuelta al parque. Yo sólo quiero preguntar.
Pasaron los meses
¿estás en tu casa?
¿Quieres ir a comer?
Espérame estoy trabajando ¿te quieres quedar?
Llegó.
Dijimos nada. Tú termina. Todo relax ¿Te desesperas? ¿Quieres un CV? No, no quiero hacer nada ¿de verdad todo es normal? Vamos a dar el rol
¡Vamos por un casco! Él salió, se cierra.
Otra vez me dejo. Volvió y nunca lo abrí.
No, él miente. Volvió en su imaginación.
Me perdí. Fueron las mismas autodefensas, fueron las borracheras acumuladas. Ahora sólo quedan las prácticas escénicas del INBA y bueno, es como: nada…
Algo me decía que no era buena idea llegar a casa. Pero no pensé encontrarlo, lo vi, fue raro, se fue. Bien simple el asunto.
Se acabó porque dejamos que así pasara, de repente nos asfixiamos y se tuvo que terminar. Sé que lo extrañaré, mis amigos nos extrañaran. Ya no podremos hablas más de danza porque con él se fue también ese afecto intenso por platicar de danza, ahora sólo quiero bailar y sentirme viva al hacerlo.
Me hace falta pues ahora sólo tengo soliloquios de borracha y platico con mis amigas del tema. A veces entienden pero la mayoría de las pláticas que tenemos concluimos distinto.
El problema es que pasamos de lo efímero a estar juntas por obligación. Son mis confidentes desde hace años pero no logran entender.

Lo quiero, se fue, se casó, lloró y después se volvió a ir. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario