Siempre se me ha hecho cursi
enumerar los logros que has tenido en un periodo, y por la misma razón, no he
querido festejar ciertos momentos “importantes” en mi vida. Más allá de lo que los demás piensen (pueden sentir que soy ególatra e
incluso egoísta), no había sentido la necesidad de destacar ciertos eventos.
Muchos de mis amigos se han
graduado, han viajado, se han casado, tienen hijos, son independientes, tienen
sus empresas, en fin, se han realizado como personas en la forma que ellos han
querido. A ellos les agradezco todas las andanzas, pues siempre es bueno
reencontrarnos.
La verdad 2015 fue un continuo de
algo que empezó en 2014, año en el que sentí una vorágine de cambios y tuve que
aprender, a la mala, a hacerme cargo de muchas cosas, y sobre todo, a aguantarme
muchas de las consecuencias que traen las decisiones que uno toma.
Este año viaje aproximadamente
34,465 kilómetros alrededor del mundo, y sí amigos, la neta les presumo el dato
porque fueron viajes que me enseñaron mucho en poco tiempo. También este año
conocí a gente maravillosa con la que compartí farras, momentos y algunas
lágrimas. Mantuve relación con amigos entrañables a los que espero mantener siempre, hago una mención especial a Bruno, Jessi y Xisco, enserio mi
amor por ustedes se desborda.
La gente del trabajo, tanto personas
externas a la oficina, como la gente buena onda (ajá, sólo los buena onda según
mi criterio) de la empresa han sido
parte fundamental de este crecimiento, que no sólo ha sido profesional, pues
muchas de las experiencias que he tenido (en viajes, eventos y demás) han sido
de gran ayuda para aprender un poco más de esta vida.
Justo aquí podría llorar por las
personas que se fueron y por las amistades que se perdieron gracias a la poca
visión que se tiene del mundo y de los alcances de una persona talentosa. Ni
hablar, el mundo está infestado de imbéciles.
También perdí amistades y deje de
ver a muchas más en este año, ya sea por el poco tiempo, o por las mil
ocupaciones que salen en esta ciudad.
Angie, Ingrid, Tico, Henry, Sina,
Karemm, Diana, Erik, Carlos, Góngora, Dani, Franz y un enorme etcétera, gracias por el
tiempo dedicado en este año. Vic, Eli, Manolo y otro largo etcétera, qué padre
ha sido conocerlos.
Arturo, mi compañero de departamento
y amigo. No sabes lo mucho que me has enseñado en este periodo que hemos estado
juntos.
Y bueno, la familia, en especial mi
mamá, mi papá, mi sobrino, mis hermanos, mis cuñados, mi tía Mary, mi tío Memo,
mis primos, en general, todos los que han estado cerca y al pendiente de cada
viaje, de cada evento, de cada problema y también de cada alegría, les
agradezco que estén.
A los amigos que se fueron, y que no
volveré a ver más, espero que mi compañía haya sido de su agrado durante el
tiempo que pudimos disfrutarnos.
2015 fue un buen año y siempre se
espera algo mejor del siguiente, pero sepan apreciar los momentos, las
lecturas, los sabores, los sonidos. Disfruten con todos sus sentidos y sean
exploradores, sientan que tienen 5 años y observen todo, no hagan daño, y menos
aún, no se hagan daño. Cada quien define su vida, sus prioridades y la forma en
que pueden llegar a cumplir sus sueños.
No me he vuelto espiritual, sigo
siendo amargada y sigo odiando y criticando mil cosas, así soy yo. Ojalá podamos
seguir aguantándonos.
Los quiero
Eres, se te quiere. Gracias por la mención. Los momentos contigo, aunque breves, se disfrutan siempre. Un abrazo. Tico.
ResponderEliminarLo mismo pienso. Ojalá el 2016 traiga más tiempos breves Tico :)
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarQuerida Muñe, gracias por la mención, me dio mucho sentimiento lindo y sobre todo me gustó tu reflexión, no hacer daño ni hacerlo con uno mismo, pues al final todos somos uno y el daño que nos hacemos repercute en los demás. Un abrazo grande para ti y tus padres, con sobrino incluido. Que disfruten mucho su viaje. Te quiero.
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