Ponerse un alto, decir: ya no será. Voltear a abrazar el pasado, recorrer lo conocido y mantenerse lejos de lo desconocido. Porque como bien dice mi papá: entre los mediocres se lamen las heridas. El problema aquí es: ¿cuándo se es mediocre para amar, debemos dejar de buscar a similares y buscar a los románticos que buscan esperanza en el dolor?.
Escribir, narrar, hacer películas o música sobre el desamor siempre es más rentable. Se sale de la norma y se vuelve especial, por eso cuando empiezas a sentir que esto se siente a algo que podría durar, que podría entrar en la norma, quieres huir. Va contra tus principios, contra la resistencia de sentir que algo es especial y por ende efímero.
¿Cuándo decidimos que si duraba valía menos? Sí, la historia nos dice que el amor absorbe, se trata de ceder, de generar acuerdos, de hacer sacrificios. Pero estamos en una era donde el egoísmo se ha vuelto la normalidad y donde la búsqueda por tener relaciones cortas, finitas y sin compromiso es más sencillo de llevar. Tal vez sea el capitalismo, tal vez sea la pura realidad, tal vez sea el descubrimiento que tuvimos al ver abuelas abnegadas y sufriendo y abuelos que abusaron de la norma social.
Las redes se tejen y nos alejan cada vez más de decir lo que sentimos, pues es más fácil ver cosas agradables y felices y por ende publicamos en exceso sobre esto.
Los más “especiales” abusan de la crítica y ven en los rasgos de normalidad debilidad, poco criterio y mucho sistema. Finalmente los unos mediocres son felices, mientras los otros mediocres son haters y especiales. Pero al fin el punto medio parece ser imposible de conseguir.
Detenerse no está mal, sirve para respirar y acomodar las ideas. Tal vez si te detienes y te apoyas de alguien sea más fácil dejar la mediocridad y buscar la regla única de esa relación, donde exista amor, pero a la manera personalizada, como al parecer gira toda la tendencia digital. Empecemos a personalizar nuestras propias relaciones y a dejar de cuestionar si eso va con la norma o con lo especial.
Es que también depende de cómo se ve la "seriedad" y la relación directa de ésta con el amor. Se dice que ya nadie busca algo "serio" porque deciden vivir por separado pero mantienen un compromiso con alguien, o deciden no casarse y mantener una relación más libre y a eso le llaman falta de amor. Creo que el amor en sí, sí es una elección, pero de la misma forma cada pareja decide cómo amarse y no es necesario caer entre un bando u otro, se trata de llegar a un acuerdo de dos, donde la sociedad no deba darle un adjetivo desde fuera. Por cierto...muchas gracias por leer :)
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