jueves, 19 de septiembre de 2019

La mejor versión

Cuando te deprimes una de las cosas que más te recomiendan hacer es que salgas y conozcas personas, lugares o vivas experiencias nuevas. Lo malo es que conocer tanto y no conectar con nadie te deprime más.

No es queja, es advertencia, pero es la comprobación de que el hecho de que dos personas coincidan es un milagro. 

De repente al conocer a alguien nuevo vienen las preguntas de siempre: ¿cómo estás? ¿qué haces?.
Sin que realmente te importe la respuesta.

Me importa más que quien amo me pueda decir: Me siento fatal, te puedo contar mi día, no es grato, pero necesito hablar con alguien. 

No quiero hablar del clima, ni de las cosas cotidianas, quiero hablar de sueños, de anhelos, de miedos y de cómo no sé cómo vamos a afrontarlos.

Pero no, ahora toca fingir que el sacrificio que se ha hecho no importa, que nada impide la partida y que te irás. Que la voluntad se borra y la disposición por permanecer se acaba. Las relaciones no son perfectas siempre, si quieres la mejor versión de esa persona toca apoyarla de vez en vez, para que siga siendo esa mejor versión, si te vas antes de que lo logre, será difícil que vivas el esplendor.

Ahora debo fingir que no pasa nada, que la vida sigue, que el trabajo es mucho y que la vida brinda grandes oportunidades como para desperdiciarlas en tristezas. Miento y digo que todo pasa, que estoy bien, que no te extraño y que quiero seguir siendo tu amiga.  A veces me auto engaño pensando que podríamos ser amigos para permanecer cerca.

Sólo recuerdo lo mal que me siento cuando llego a casa después de estar en el mundo. De escuchar el silencio que reina.

Ojalá pudiera explicarte por qué siento miedo, por qué desnudar mi alma es tan relevante, por qué es tan difícil que me encuentres peculiar. 

Qué me digas ¿qué te hace sentir tan rara que te vuelve única? Y que me ames por eso, aunque no me entiendas. 

Como me gustaría volver al momento donde me contabas todo lo que quieres hacer y no te atreves porque te da miedo, pero que ambos veíamos la posibilidad de lograr todos esos planes.

Extraño que me confieses tu amor a disfrutar la vida porque siempre te ha pasado algo malo cuando lo haces. Al momento donde nos veíamos al cruzar la calle y sonreímos porque estábamos juntos.

Pero tú no quisiste. 

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