-Ayúdame hermana- se
escuchó en la bocina del celular
-¿Quién habla?- contesté
-Soy yo, tu hermana
¿dónde estás?- Reiteraron su intento
-¿cuál hermana? ¿dónde
estás tú? - Repique el intento
- Ayúdame- insistieron
con una voz más desgarradora y llorosa que en los intentos anteriores
Reí, lo escucharon -¿dónde estás?- volví a
preguntar
- Güey, necesito ayuda ¿dónde
estás?- insistieron
Volví a reír y contesté –No
mames güey ¿por qué me dices güey?- jocosa, la respuesta intervenía
-No mames ¿te estás
masturbando?- enfatizó la voz extraña ahora relajada –suenas a que te estás
masturbando- terminó
-¿Te cae?- contesté-
¿cómo suena alguien que se está masturbando?- quise saber -¿mi voz es tan
pinche sexy?- les hice saber con una leve sonrisa en el rostro que seguro
imaginaron él, ella o los que estaban del otro lado del auricular.
Tal vez podríamos ser
cuates ¿no? Pensé
-Sí nena, suena a que te
estás metiendo mano- dijo la ahora voz de hombre veinticincoañero/treintañero
del teléfono
-Pff- exclamé- lo culero
es que no me estoy masturbando, qué más quisiera- dijo mi voz entre triste y
sorprendida por el cambio de conversación tan radical
-No mames hermana ¿por
qué te masturbas mientras hablas conmigo, por qué siempre lo haces?- resaltó la
voz, que poco a poco se hacía amistosa
-¿Neta le preguntas eso
a tu hermana? Digo, está más chingón nomás escucharla y si te gusta el incesto
pensar que se está metiendo mano ¿no?- cuestione a la voz cada vez más amigable
-¿Es bueno masturbarse
no crees?- Me reviró
-¡Ahuevo!- le dije- es
de lo más chingón trabajarse solo -Tú lo haces también ¿no? querido hermano- le
volví a preguntar
-Claro que sí, es lo más
natural, pero me gusta imaginarte a ti haciéndolo, hermanita- volvió la masculina
e incestuosa voz a decir
-Pues sí, pero luego
será, prefiero masturbarme a estar hablando del tema contigo, ni eres mi
hermano, ni eres alguien que conozco- le dije- colgaré
-No- suplicó –no lo
hagas, tienes una voz sexy y dulce y quiero que te masturbes mientras me
hablas- pidió la voz del auricular
-Lo siento- musité-
prefiero coger a masturbarme, y prefiero masturbarme con banda que no intenta
sacarme lana, no es de compas querido. Te deseo suerte con el otro güey que
caiga- finalicé mi intervención
Colgué y después reí.
Es cierto, prefiero
coger a echarme mano, tal vez lo que deba hacer de ahora en adelante es meterme
más conmigo y dejar de tocar otras pieles.
Gracias hermano perdido
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